LA EPILEPSIA Y SUS EFECTOS SOBRE LA MEMORIA

Vamos a inaugurar este blog con un tema que, bien por desconocimiento, o también por falta de formación específica del profesional, no se ataja de la forma adecuada sobre todo en el ámbito de la escuela y, más concretamente, en la etapa de Educación Primaria. Estamos hablando de los efectos de la epilepsia (convulsiva o no) en la memoria.

Los niños con epilepsia presentan un mayor número de problemas de aprendizaje que los otros niños. Frecuentes pero breves períodos de ausencia le impiden al niño captar la información necesaria. Otros tipos de epilepsia pueden dejar al niño tan cansado que le impiden completar sus tareas escolares. Los medicamentos para la epilepsia pueden también afectar el aprendizaje. En los niños que presentan otras incapacidades, las dificultades para el aprendizaje se hacen mayores.

Un niño que presenta un bajo rendimiento escolar debe ser sometido a una apropiada evaluación en su escuela. Después de la evaluación el personal de la escuela junto con los padres desarrollan un plan de asistencia especial para que el niño reciba la ayuda necesaria en servicios o educación específica. Los padres también deberán trabajar con el médico del niño para asegurar que se minimizen tanto las crisis convulsivas como los efectos secundarios del medicamento.

La pérdida de la memoria a cualquier edad puede ser causada por una variedad de problemas incluyendo ansiedad, depresión, efectos secundarios de los medicamentos, el proceso de envejecimiento y la enfermedad en sí. Los medicamentos pueden afectar el proceso de pensar, incluyendo la memoria o la concentración. Estos problemas ocurren más cuando el nivel terapéutico de la medicina es demasiado elevado. La personas que tienen ataques o convulsiones generalmente no recuerdan el ataque en sí; pero esto no constituye perdida adicional de la memoria.

Los problemas relacionados con el aprendizaje y la memoria pueden ser una fuente de frustración para las personas con epilepsia. El desorden de la epilepsia en si puede afectar la memoria, sobre todo si está ubicado en el lóbulo temporal, una parte específica del cerebro. Si los medicamentos anticonvulsivos contribuyen a problemas de memoria o de aprendizaje, es posible que el médico los cambie a otro régimen.

Una persona con problemas de la memoria los puede controlar con medidas sencillas, incluyendo notas o listas para recordar cosas importantes. Mantener una rutina diaria con poca variación también ayuda para evitar fallas de la memoria. Si van aumentando estos problemas, o sí interfieren con la vida cotidiana, hay que consultar a su médico.